lunes, 26 de mayo de 2014
Joël Dicker: La verdad sobre el caso Harry Quebert (2012)
Joël Dicker: La verdad sobre el caso Harry Quebert. Madrid, Alfaguara, 2013.
La verdad sobre el caso Harry Quebert integra varias tramas en una sola:
La principal es la investigación de la desaparición de Nola Kellergan, de quince años, en Aurora, New Hampshire en 1975. Esta investigación fue cerrada y reabierta en 2008 cuando encuentran el cadaver de Nola en el jardín de la casa de Harry Quebert.
De esta surgen varias subtramas, la principal sería la historia de amor entre Nola y Quebert.
Y por último, la trama que está por encima de todas las demás es la del escritor Marcus Goldman que escribe un libro sobre todo lo acontecido en Aurora en 2008. La desaparición de Nola, su historia de amor con Harry, etc... De esta última capa de ficción destacaría la crítica de Dicker a los editores, que parecen los auténticos villanos del libro.
Esta novela parece beber de muchas fuentes. Tiene pinceladas de Twin Peaks (por el pequeño pueblo que resulta ser menos apacible de lo que aparentaba) de True Detective (por narrar el desarrollo de una investigación en dos tiempos distintos, 1975 y 2008, siendo fructífero este último tiempo) de Lolita (por la relación entre la adolescente y el escritor) etc...
En cuanto al estilo del libro destaca una estructura hecha a base de fragmentos. La narración salta de 2008 a 1975 y de la narración principal en primera persona de Marcus Goldman a fragmentos de Los Orígenes del mal (el libro de Quebert), de El caso Harry Quebert (el libro de Goldman posterior a la investigación), conversaciones entre Goldman y Quebert, cartas, etc... Sin embargo, pese a lo fragmentario de la narración y lo intrincado de la trama la lectura se sigue bien. Tal vez este y la forma en la que está construida la intriga, que engancha y hace que todo el tramo final se lean de un tirón sean los rasgos más importantes del libro.
Muy entretenido.
NOTA: 7,5/10
sábado, 24 de mayo de 2014
Kurt Vonnegut: Matadero Cinco (1969)
Kurt Vonnegut: Matadero Cinco. Barcelona, Anagrama, 2013.
Vonnegut narra su experiencia como superviviente de los bombardeos de Dresde durante la II Guerra Mundial*. Sin embargo, la novela no es una mera biografía. El autor echa mano de varios recursos vanguardistas que le valen tanto para distanciarse del horror vivido como para enriquecer la obra.
Así por ejemplo, está el hecho de que el protagonista, Billy Pilgrim, pueda hacer viajes en el tiempo (¿O en realidad está recordando?). La temporalidad de la novela no es lineal por lo tanto sino que distintos episodios de la vida de Billy se van intercalando con el horror de la guerra. Billy era poco más que un chaval cuando fue capturado por los nazis y hecho prisionero de guerra. Sin embargo, sobrevive a esta y a los bombardeos de Dresde. Marcado por la experiencia de la guerra, Pilgrim sufrirá episodios de depresión que le marcarán para toda la vida. Se casará con una mujer a la que no quiere, llegará a tener relativo éxito como óptico, será abducido por los Tralfamadorianos (¿O es una invención como resultado de sus traumas?) y tendrá problemas con su hija a causa de que va contando cosas sobre Tralfamadore.
También es destacable el que el primer capítulo del libro no comience con la historia propiamente dicha sino con una especie de prólogo (pero es el primero capítulo del libro), del autor en el que cuenta como vivió la experiencia de la guerra y lo difícil que le ha resultado contarla pues las matanzas no tienen sentido.
La novela destaca por esto último: su voluntad de desmitificar la guerra. De mostrarla como el sinsentido que realmente es y no como se muestra a menudo en otras manifestaciones de la cultura popular:
"- Pretenderás hacer creer que erais verdaderos hombres, no unos niños, y un día seréis representados en el cine por Frank Sinatra, John Wayne o cualquier otro de los encantadores y guerreros galanes de la pantalla. Y la guerra parecerá algo tan maravilloso que tendremos muchas más. Y la harán niños como los que están jugando arriba.
- Mary - dije - [...] te doy mi palabra de honor de que no habrá ningún papel para Frank Sinatra o John Wayne... y además -añadí-, lo llamaré La Cruzada de los Inocentes." pág. 21
"- Mira, Sam, si este libro es tan corto, confuso y discutible es porque no hay nada inteligente que decir sobre una matanza. Después de una carnicería sólo queda gente muerta que nada dice ni nada desea; todo queda silencioso para siempre. Solamente los pájaros cantan. ¿Y qué dicen los pájaros? Todo lo que se puede decir sobre una matanza; algo así como «¿Pío-pío-pi?»" pág 24
*Vonnegut cita pasajes de un libro llamado La destrucción de Dresde, de David Irving. En él se dice que murieron en Dresde 135.000 personas como resultado de un ataque hecho con armamento convencional. En Hiroshima murieron 71.379 personas como resultado del uso de la bomba atómica. Sin embargo, el segundo bombardeo es archiconocido mientras que del primero a penas se habla. Y ambos fueron cometidos por los aliados.
NOTA: 8/10
miércoles, 7 de mayo de 2014
Don DeLillo: La calle Great Jones (1973)
Don DeLillo: La calle Great Jones. Barcelona, Seix Barral, 2013.
La calle Great Jones cuenta el retiro de Bucky Wunderlick, famosísima rockstar, a un piso de la calle Great Jones. La paz del exilio durará poco pues a Bucky no paran de visitarle sus managers para que vuelva a los escenarios, los periodistas para conseguir alguna exclusiva e incluso una extraña comunidad llamada La comuna agrícola del Valle Feliz para meterlo en un asunto de drogas. Este último elemento es el que hace avanzar la trama hasta el final, pero tal vez más importante que la trama sea la atmósfera que plasma DeLillo en la novela, el ambiente de utopía convertida en distopía de principios de los setenta.
La desconfianza hacia el Estado, el instinto de muerte, los excesos ("La fama requiere toda clase de excesos" es la frase que abre el libro) o la idea de privacidad rondan todo el libro:
"El Valle Feliz cree que la privacidad es la libertad esencial que esta nación, país o república ofreció de entrada. Ellos creen que tú ejemplificas alguna antigua idea de hombre a solas con la tierra. Te has salido de tu leyenda para buscar la libertad personal. Según ellos, no hay libertad sin sin privacidad. El regreso del hombre privado, según ellos, es la única forma de destruir la idea del hombre masa. el hombre masa nos estropeó las libertades. Volvernos hacia adentro nos las devolverá. La soledad revolucionaria. Volverse todos haca dentro." pág. 74
Pero la novela también toca temas trascendentales, comunes a todas las épocas y culturas, como por ejemplo el de la violencia:
"Lo que lo inició fue el pensamiento abstracto. Cuando el hombre empezó a pensar en abstracto pasó de matar para conseguir comida a matar por las palabras y por las ideas. Tal vez con la violencia irracional estemos entrando en un ciclo nuevo. Se acabó el pensamiento abstracto y se acabó el pensamiento concreto. Violencia sin propósito." pág. 216
En cuanto al estilo de DeLillo, aunque esta es una de sus primeras novelas, advertimos ya en ella la calidad de su prosa. Así describe la calle Great Jones:
"Era una calle antigua. De hecho, sus materiales eran su esencia, lo cual explicaba la fealdad de hasta el último centímetro. Pero no era una miseria terminal. Hay calles que en plena decadencia poseen una especie de tono redentor, cierta sugerencia de formas nuevas que están a punto de evolucionar, y Great Jones era una de aquellas calles, siempre suspendida al borde de la revelación. Papel, hilo, cueros, herramientas, hebillas, monturas y artículos de regalo. Alguien abrió la puerta de la empresa de pulidos. Por los adoquines de la calle Lafayette llegaban camiones viejos retumbando. Los camiones se turnaban para subirse a la acera, donde varios de ellos se pasaban el día entero, ligeramente escorados, y a su alrededor caminaban hombres barrigudos con sujetapapeles en las manos, con facturas, con recibos de carga entregada, unos hombres que jamás paraban de tirarse de los pantalones para arriba. Una mujer negra emergió de la mancha de un coche abandonado, recitando entrecortadamente una canción. De la bahía llegaba un viento cortante.” pág. 26.
NOTA: 7,5/10
domingo, 4 de mayo de 2014
Manuel Puig: El beso de la mujer araña (1976)
Manuel Puig: El beso de la mujer araña. Barcelona, Seix Barral, 2010.
Dos presos en una cárcel de Buenos Aires durante la dictadura. Molina (homosexual preso por corrupción de menores) relata el argumento de viejas películas para entretener a su compañero de celda, Vicente Arregui (idealista, preso político). Desde sus respectivas cosmovisiones, los protagonistas también debatirán sobre varios temas, teniendo especial importancia el tema de la hombría y de lo masculino. Por lo tanto, podemos hablar de un cruce entre Las mil y una noches y los diálogos de Platón.
El rasgo de estilo principal de esta novela es la ausencia total de un narrador que enmarque o contextualice la acción. Sólo asistimos a escenas de diálogo entre los dos presos y , en menor medida, a sus pensamientos. Esto da lugar a una fuerte sensación de ambigüedad en la que el autor no toma parte por nadie y todos tienen sus razones. Estas, pese a los pasajes de monólogo interior, nunca nos llegan a quedar del todo claras. Un ejemplo de la ambigüedad de la que hablo es visible en este pasaje:
"-¿Y que tiene de malo ser blando como una mujer?, ¿por qué un hombre o lo que sea, un perro, o un puto, no puede ser sensible si se le antoja?
- No sé, pero al hombre ese exceso le puede estorbar.
-¿Para qué? ¿Para torturar?
-No, para acabar con los torturadores.
-Pero si todos los hombres fueran como mujeres no habría torturadores.
-¿Y vos que harías sin hombres?
-Tenés razón. Son unos brutos pero me gustan." pág. 37
Otro rasgo importante de la novela es el trato que concede a la "alta" y "baja" cultura. Puig pone ambas al mismo nivel. En el texto principal, mediante las palabras del preso Molina se insertan como ya he dicho películas, canciones y demás elementos de la cultura pop. Abajo, en las notas a pie de página, encontramos todo tipo de referencias cultas y eruditas sobre teoría de la sexualidad. En estos dos sentidos la novela es totalmente postmoderna: primero porque se nutre de otros textos (películas, canciones, etc...) para formar un texto nuevo y segundo por el uso de las notas al pie de página, que no sirven para aclarar nada del texto principal sino que conforman en sí mismas un subtexto con sentido propio e independiente. El uso es similar al que hace por ejemplo David Foster Wallace que, por cierto, admiraba mucho a Puig.
NOTA: 7,5/10
sábado, 3 de mayo de 2014
Antoine de Saint-Exupéry: El Principito (1951)
Antoine de Saint-Exupéry: El Principito. Madrid, Alianza, 1978.
El Principito parte de un encuentro en el desierto entre un aviador accidentado y un principe que ha venido de otro planeta. Este último le cuenta al narrador las aventuras que ha vivido en sus viajes interplanetarios y así pasan varios días en el desierto y se hacen amigos.
Escrito con un estilo simple y directo (para niños) la fuerza del libro reside en su trasfondo filosófico. La premisa básica del libro es que los adultos han perdido el norte y han dejado de lado lo que de verdad importa (el interior) por contentarse con lo material:
"- Adiós - dijo el zorro-. He aquí mi secreto. Es muy simple: no se ve bien sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos. [...] El tiempo que perdiste por tu rosa hace que tu rosa sea tan importante. [...] Los hombres han olvidado esta verdad - dijo el zorro-. Pero tú no debes olvidarla." pág. 87
En este pasaje también subyace la forma adecuada de relacionarse con el mundo según el zorro. Lo importante ha de verse con el corazón y además requiere tiempo. Para los adultos, según el principito, las cosas son importantes no en sí mismas, sino en la medida en que son poseídas. De ello da cuenta el principito que narra en una de sus historias como llegó a un planeta habitado por un hombre que creía poseer estrellas y que se contentaba solo con poseerlas.
"Sólo los niños saben lo que buscan -dijo el principito-. Pierden tiempo por una muñeca de trapo y la muñeca se transforma en algo muy importante, y si se les quita la muñeca, lloran...
- Tienen suerte- dijo el guardagujas." pág 89
"- Cuando mires al cielo, por la noche, como yo habitaré en una de ellas, como yo reiré en una de ellas, será para ti como si rieran todas las estrellas. ¡Tu tendrás estrellas que saben reir!" pág. 104
NOTA: 7,5/10
lunes, 28 de abril de 2014
George Orwell: 1984 (1948)
George Orwell: 1984. Barcelona, Lumen, 2014.
1984 es fruto de la energía visionaria (como la llama Umberto Eco en el prólogo) de George Orwell. Este imaginó una sociedad futura en la que Londres e Inglaterra forma parte del Estado colectivista de Oceanía (junto a Irlanda, América, Australia, Nueva Zelanda y el sur de África). Este país-continente está gobernado en su totalidad por un único partido, El Partido y este a su vez está dirigido por el Gran Hermano (en la cúspide de la pirámide seguido del partido interior, el partido exterior y los proles). El Gran Hermano y El Partido detentan el poder en Oceanía de la forma más tiránica y totalitaria, controlando en todo momento a los habitantes de Oceanía a partir de lo siguientes mecanismos:
"Su abrazo había sido una batalla; su clímax, una victoria. Era un golpe contra el Partido. Un acto político" pág. 165.
Más tarde ambos intentarán unirse a la Hermandad, sociedad secreta contraria a la doctrina del Partido a la cual Winston cree que pertenece su colega O' Brien.
En conclusión, algunas de las cosas que Orwell imaginó se han hecho realidad y otras no. En cualquier caso, como dice Thomas Pynchon en el epílogo, no se trata de hacer una lista y ver cuantas cosas vaticinó la novela. Esta debe entenderse como un estudio de la humanidad (encarnada en Winston Smith) bajo la presión del poder totalitario.
NOTA: 8/10
1984 es fruto de la energía visionaria (como la llama Umberto Eco en el prólogo) de George Orwell. Este imaginó una sociedad futura en la que Londres e Inglaterra forma parte del Estado colectivista de Oceanía (junto a Irlanda, América, Australia, Nueva Zelanda y el sur de África). Este país-continente está gobernado en su totalidad por un único partido, El Partido y este a su vez está dirigido por el Gran Hermano (en la cúspide de la pirámide seguido del partido interior, el partido exterior y los proles). El Gran Hermano y El Partido detentan el poder en Oceanía de la forma más tiránica y totalitaria, controlando en todo momento a los habitantes de Oceanía a partir de lo siguientes mecanismos:
- Control del pensamiento: Se ejerce básicamente a través del lenguaje. El idioma oficial del Partido es la nuevalengua cuya principal característica es que está mucho más limitado que cualquier otro idioma común. El objetivo del partido es despojar al lenguaje de toda su riqueza para que el pensamiento sea también más simple. Así, por ejemplo, en nuevalengua los antónimos han dejado de existir: el contrario de claro no es oscuro, sino noclaro. Aún así, pese a los limites que se le imponen al pensamiento si alguien llegara a cometer un crimental sería torturado y vaporizado por la policia del pensamiento. También es importante el concepto de doblepiensa: "es una forma de disciplina mental, cuyo objetivo, deseable para todos los miembros del Partido, es ser capaz de creer dos verdades contradictorias al mismo tiempo.
- Control de la historia: En el ministerio en el Ministerio de la Verdad se encargan a reescribir el pasado a conveniencia de El Partido. En la medida en que las únicas pruebas del pasado están en la memoria y en los archivos, y dado que El Partido controla ambas, en 1984 no existe el pasado, sino un presente infinito en que el Gran Hermano siempre lleva razón. Según un lema de El Partido "Quién controla el pasado controla el futuro. Quién controla el presente, controla el pasado".
- Control de la conducta: Mediante las telepantallas (pantalla y cámara a la vez) implantadas en todos los hogares El Partido puede seguir hasta el último de los movimientos de un ciudadano. Las ciudades no son entonces otra cosa que grandes panópticos foucaultianos desde los que el poder ve sin ser visto.
"Su abrazo había sido una batalla; su clímax, una victoria. Era un golpe contra el Partido. Un acto político" pág. 165.
Más tarde ambos intentarán unirse a la Hermandad, sociedad secreta contraria a la doctrina del Partido a la cual Winston cree que pertenece su colega O' Brien.
En conclusión, algunas de las cosas que Orwell imaginó se han hecho realidad y otras no. En cualquier caso, como dice Thomas Pynchon en el epílogo, no se trata de hacer una lista y ver cuantas cosas vaticinó la novela. Esta debe entenderse como un estudio de la humanidad (encarnada en Winston Smith) bajo la presión del poder totalitario.
NOTA: 8/10
martes, 22 de abril de 2014
Javier Marías: Corazón tan blanco (1992)
Javier Marías: Corazón tan blanco. Madrid, Alfaguara, 2010.
La novela comienza con Juan Ranz relatando el suicidio de la segunda esposa de su padre, Teresa, tras lo cual este se casará con la hermana de la difunta, Juana Aguilera, madre del narrador. La intriga sobre el motivo del suicido de Teresa Aguilera (con el que Ranz, padre del narrador, parece que tuvo algo que ver) se mantiene a lo largo de toda la historia y se revela al final. El hilo conductor de la novela, sin embargo, es la vida de recien casado de Juan Ranz. Se habla de las dudas que tiene sobre su matrimonio, sus viajes por trabajo a otros países, la relación con su padre, etc...
Sin embargo, el libro no destaca tanto por la trama o por los personajes, como por el estilo con el que escribe Marías (para unos magistral y para otros enrevesado y confuso) y por las reflexiones de este sobre el verdadero protagonista de la novela: El lenguaje. Esto no es de extrañar pues el protagonista es traductor e interprete de profesión por lo que es especialmente consciente de la relación que hay entre las palabras y las cosas/los hechos/el mundo:
"Contar deforma, contar los hechos deforma los hechos y los tergiversa y casi los niega, todo lo que se cuenta pasa a ser irreal y aproximativo aunque sea verídico, la verdad no depende de que las cosas fueran o sucedieran, sino de que permanezcan ocultas y se desconozcan y no se cuenten, en cuanto se relatan o se manifiestan o muestran, aunque sea en lo que más real parece, en la televisión o en el periódico, en lo que se llama la realidad o la vida o la vida real incluso, pasan a formar parte de la analogía y el símbolo, y ya no son hechos, sino que se convierten en reconocimiento." pág. 235
Por tanto, el lenguaje no puede aprehender la realidad, más bien solo puede deformarla. Por esto es mejor callar y también porque cuando contamos un secreto, hacemos cómplice a aquel al que se lo contamos. Por ello el célebre comienzo de la novela dice "No he querido saber, pero he sabido...":
"Ella oye la confesión de ese acto o hecho o hazaña, y lo que la hace verdadera cómplice no es haberlo instigado, sino saber de ese acto y de su cumplimiento." Esta sentencia vale tanto para la trama de Macbeth (de donde Marías saca el título para su novela), como para la de Corazón tan blanco.
En Macbeth, este le cuenta a su mujer que (por ansias de poder) ha matado al Rey Duncan y así la hace cómplice, por eso ella intenta quitarle hierro al asunto.
En Corazón tan Blanco, Ranz le cuenta a Teresa que (por amor hacia ella) ha matado a su primera mujer y así la hace cómplice pero, a diferencia de lady Macbeth, esta se suicida.
Desde el suicido de su segunda esposa, Ranz comienza a callar y a mantenerlo todo en secreto:
"Ves, la propia vida no depende de los propios hechos, de lo que uno hace, sino de lo que uno se sabe, de lo que se sabe que ha hecho. Yo he llevado desde entonces una vida normal e incluso agradable [...] Todo eso ha sido posible porque nadie supo nada, sólo Teresa. Lo que hice fue hecho, pero la gran diferencia para lo que viene luego no es haberlo hecho o no haberlo hecho, sino que fue ignorado por todos. Que fuera un secreto" pág. 325
Por lo tanto, la novela puede reducirse a la sentencia "Callar y hablar son formas de intervenir en el futuro", pero también es mucho más que eso.
NOTA: 6,5/10
La novela comienza con Juan Ranz relatando el suicidio de la segunda esposa de su padre, Teresa, tras lo cual este se casará con la hermana de la difunta, Juana Aguilera, madre del narrador. La intriga sobre el motivo del suicido de Teresa Aguilera (con el que Ranz, padre del narrador, parece que tuvo algo que ver) se mantiene a lo largo de toda la historia y se revela al final. El hilo conductor de la novela, sin embargo, es la vida de recien casado de Juan Ranz. Se habla de las dudas que tiene sobre su matrimonio, sus viajes por trabajo a otros países, la relación con su padre, etc...
Sin embargo, el libro no destaca tanto por la trama o por los personajes, como por el estilo con el que escribe Marías (para unos magistral y para otros enrevesado y confuso) y por las reflexiones de este sobre el verdadero protagonista de la novela: El lenguaje. Esto no es de extrañar pues el protagonista es traductor e interprete de profesión por lo que es especialmente consciente de la relación que hay entre las palabras y las cosas/los hechos/el mundo:
"Contar deforma, contar los hechos deforma los hechos y los tergiversa y casi los niega, todo lo que se cuenta pasa a ser irreal y aproximativo aunque sea verídico, la verdad no depende de que las cosas fueran o sucedieran, sino de que permanezcan ocultas y se desconozcan y no se cuenten, en cuanto se relatan o se manifiestan o muestran, aunque sea en lo que más real parece, en la televisión o en el periódico, en lo que se llama la realidad o la vida o la vida real incluso, pasan a formar parte de la analogía y el símbolo, y ya no son hechos, sino que se convierten en reconocimiento." pág. 235
Por tanto, el lenguaje no puede aprehender la realidad, más bien solo puede deformarla. Por esto es mejor callar y también porque cuando contamos un secreto, hacemos cómplice a aquel al que se lo contamos. Por ello el célebre comienzo de la novela dice "No he querido saber, pero he sabido...":
"Ella oye la confesión de ese acto o hecho o hazaña, y lo que la hace verdadera cómplice no es haberlo instigado, sino saber de ese acto y de su cumplimiento." Esta sentencia vale tanto para la trama de Macbeth (de donde Marías saca el título para su novela), como para la de Corazón tan blanco.
En Macbeth, este le cuenta a su mujer que (por ansias de poder) ha matado al Rey Duncan y así la hace cómplice, por eso ella intenta quitarle hierro al asunto.
En Corazón tan Blanco, Ranz le cuenta a Teresa que (por amor hacia ella) ha matado a su primera mujer y así la hace cómplice pero, a diferencia de lady Macbeth, esta se suicida.
Desde el suicido de su segunda esposa, Ranz comienza a callar y a mantenerlo todo en secreto:
"Ves, la propia vida no depende de los propios hechos, de lo que uno hace, sino de lo que uno se sabe, de lo que se sabe que ha hecho. Yo he llevado desde entonces una vida normal e incluso agradable [...] Todo eso ha sido posible porque nadie supo nada, sólo Teresa. Lo que hice fue hecho, pero la gran diferencia para lo que viene luego no es haberlo hecho o no haberlo hecho, sino que fue ignorado por todos. Que fuera un secreto" pág. 325
Por lo tanto, la novela puede reducirse a la sentencia "Callar y hablar son formas de intervenir en el futuro", pero también es mucho más que eso.
NOTA: 6,5/10
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